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  • FLACSO Chile junto a Fundación Abriendo Datos realizaran seminario de "GovTech Municipal”

    Fundación Abriendo Datos junto al patrocinio de FLACSO y en asociación con Startup Communis, Global Shapers Santiago, IDICAM, Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Instituto Chileno de Derecho y Tecnología (ICDT), Observatorio de Gobernanza y Derechos Digitales (ODGD), y SÉ Santiago SmartCity; darán inicio a la segunda edición del “Verano de los Datos Abiertos”, enfocada en GovTech Municipal. El proyecto liderado por el vicepresidente de Abriendo Datos, Patricio Urriola, y el presidente de la Cámara Chilena de Infraestructura Digital, Rodrigo Ramírez Pino; contará con 3 paneles que se realizarán los días 23 y 24 de febrero, culminando con el lanzamiento de una publicación durante las primeras semanas de marzo. El objetivo de la segunda edición es dar a conocer la necesidad y relevancia que comprende la modernización tecnológica e innovación en el sector municipal, en buscando dar mejores alternativas a los problemas públicos, ofrecer mejores servicios y oportunidades a la ciudadanía en un contexto de reactivación económica producto de la pandemia Covid-19. Entre los participantes del diálogo se encontrarán organismos nacionales e internacionales, funcionarios de gobiernos locales, startups, expertos en GovTech y otros grandes ponentes; permitiendo generar un avance en la comprensión respecto a municipios digitales, datos abiertos, ecosistema GovTech, entre otros. Asimismo, el evento al igual que su versión anterior, se desarrollará de manera online y será transmitido por el canal de YouTube de Flacso Chile. Así también entre sus novedades, el espacio contará con un observatorio GovTech Municipal online, cuyo lanzamiento pretende estar programado al inicio de este seminario. Para más información, ingrese al siguiente link y si se quiere inscribir, en el formulario de inscripción https://bit.ly/3rT2CUF.

  • SEMANA I, GASTO MUNICIPAL: EXPECTATIVAS V/S REALIDAD

    Equipo de AD empodera estudiantes en torno a los datos abiertos y el acceso a la información. El 6, 7 y 8 de octubre Fundación Abriendo Datos, con el apoyo de Hogar de Cristo y la Universidad del Desarrollo dieron inicio a la Semana I UDD que contemplaba una serie de desafíos para los estudiantes de la institución. En particular los esfuerzos se centraron en el desafío Gastos Municipales: Expectativa vs Realidad, comandado por la profesora María Olaya García – Huidobro, Licenciada en Ciencias Jurídicas. El primer día contó con la bienvenida del Presidente de Abriendo Datos, Gonzalo Reyes, quien durante la mañana recibió a los veinticinco estudiantes inscritos en el desafío, remarcando en su discurso las actividades más relevantes que la Fundación ha desarrollado desde su creación, en donde destacan eventos como Frena la Curva o el Verano de Datos Abiertos. A su cierre, Reyes remarcó la importancia de este desafío para los estudiantes y la misma ciudadanía, finalizando con un énfasis en el éxito del evento para las y los participantes. Durante esa misma tarde, el jefe de proyectos, Gonzalo Guzmán Rolland dio inicio al primer taller diseñado por la fundación, titulado: “Acceso a la información, datos abiertos en la Gestión Municipal” que permitió a las y los participantes instruirse de manera teórica y práctica sobre los municipios, la relevancia de contar con datos abiertos y una ley de acceso a la información pública y finalmente detalló en cómo extraer información desde los portales de transparencia. En términos detallados, Guzmán apuntó a lo clave que resulta el acceso a la información como “una herramienta necesaria para fomentar la libertad de expresión” y especialmente para reafirmar elementos como la democracia y las confianzas entre el Estado y los ciudadanos. Por otra parte, durante el segundo día del desafío se dio apertura a la jornada con la participación del Director Programático de Abriendo Datos, Carlos Carrasco, quien se encargó de exponer ante el grupo de estudiantes acerca de la realidad del gasto municipal centrando su charla a partir de la identificación de aquellas diferencias en el gasto público municipal y especialmente resaltó la necesidad de que las y los estudiantes accedieran a los portales de manera más constante. A continuación de su intervención, Iair Linker, quien también se desempeña como Director Programático de Abriendo Datos realizó un nuevo taller para el desafío con la misión de enseñar al grupo respecto de cómo procesar y analizar los datos extraídos desde las plataformas municipales. Para ello Linker centró su taller considerando elementos como definir objetivos, preguntas de investigación, conocer el significado de cada variable en la base de datos disponible, entre otros. Además proporcionó algunos ejemplos para que el grupo de estudiantes comprendiera el proceso de procesamiento y análisis en detalle. La exposición del Director Programático de Abriendo Datos dejó una reflexión referente al proceso dejando en claro que el análisis de datos ciudadano requiere de una buena metodología, un grupo de trabajo interdisciplinar y sobretodo mantener una disposición a aprender. Una vez finalizado su espacio, las y los estudiantes contaban con una preparación referente al proceso de búsqueda, entendimiento y análisis de información, sin embargo para dar mayor dinamismo y una cuota de entretención al proceso, era fundamental apuntar a un proceso de creatividad. En esa línea, el Presidente de Abriendo Datos llevó a cabo un taller de construcción de infografía con la información que había obtenido el grupo estudiantil, entregando claves respecto del contenido que debe integrar esa infografía. Como resultado de ello, la jornada final del desafío que fue desarrollada el viernes 8 de octubre, se realizó una evaluación de las infografías diseñadas donde participó la profesora encargada del desafío y el jefe de proyectos de Fundación Abriendo Datos. Durante ese periodo se revisaron cada una de los trabajos, otorgando un espacio de retroalimentación. Quienes fueron evaluados con la nota máxima en esta ocasión dieron cuenta de la situación comparativa entre los municipios de Las Condes y La Pintana. Al final del desafío Gonzalo Guzmán recalcó su agradecimiento a nombre de la Fundación por el espacio y motivó a las y los estudiantes a practicar y promover de manera constante este aprendizaje, con la misión de promover los datos abiertos y empoderar con mayor profundidad a la ciudadanía.

  • Contra el tratamiento abusivo y desleal de nuestra información personal:

    Sociedad Civil por un autoridad autónoma de protección de datos personales en Chile. Las organizaciones e individuos firmantes expresamos nuestro rechazo y preocupación por la postura del Consejo para la Transparencia (CPLT) pronunciado el pasado 30 de abril de 2021, mediante el oficio N°127, mediante el que se dio respuesta a un requerimiento de ATELMO (Asociación de Telefonía Móvil A. G.), marcando un precedente relevante y problemático. ATELMO solicitó el pronunciamiento del organismo respecto de la legalidad de dos acciones que ha realizado Subtel: La primera acción tiene que ver con las disposiciones establecidas en el reglamento y la Norma Tpecnica para la implementación de la ley sobre obligación de una velocidad mínima garantizada de acceso a internet (Ley N°21.046) intensivo tratamiento de datos personales de suscriptores de empresas de telecomuncaciones. Respecto de ese requerimiento, el CPLT señaló que no existiría una base de legalidad que habilite a la SUBTEL para efectuar el tratamiento de datos personales y sesibles consentimiento de los titulares, pretendido mediante el Reglamento y la Borma Técnica de la Ley N°21.046 dictados por el mismo organismo público. La otra acción está vinculada al requerimiento de ATELMO contra la entrega de datos personales por SUBTEL para la realización de encuestas de satisfacción. El CPLT manisfetó que existiría base legal para que SUBTEL solicite a las empresas de telecomunicaicones que le entreguen datos personales de sus clientes con el objeto de llevar a cabo estas encuestas, y que procedería no solo pedir la entrega datos de 15 millones de suscriptores, sino entregarlos a las empresas encuestadoras. Frente a esta posición, las organizaciones de la sociedad civil firmantes consideramos que: Es preocupante que un organismo público como SUBTEL puede exigir a empresas privadas todos los números de teléfono asociados a sus clientes con el propósito de realizar encuestas de satisfacción y que ello seria conforme a la ley. Se trata de una autoridad pública autorizando un traspaso gigante de datos personales y sentando precedente para que ello pueda ser replicado por otros organismos públicos. Si bien la ejecución de encuestas de satisfacción podría enmarcarse en el ejercicio de las atribuciones que le confiere la ley a SUBTEL, éstas no es la única forma para lograr su cometido, existiendo medios menos invasicos y que deben ser preferidos para resguardar la privacidad y la protección de los datos personales de la población. No se necesita esa cantidad de información para realizar encuestas. La Ley N°19.628 indica que el tratamiento de datos personales por parte de un organismo público solamente puede realizarse con autorización legal, respecto de materias de su competencia, y para ello no seria necesario el consetimiento de su titular (artículo 20). Sin embargo, ello no supone concluir que SUBTEL cuenta con una base de legalidad habilitante para requerir a las empreas de telecomunicaciones la cantidad de datos que pretende, ni menos aún entrregar a un tercero su tratamiento. Al verse involucrados los derecuos fundamentales de las personas titulares de estos datos, necesariamente su aplicación debe ser restrictiva (artículo 19 N°4 de la Constitución Política de la República). Si a la anterior sumamos el hecho de que el CPLT tiene dentro de sus atribuciones velar por el adecuado cumplimiento de la ley de protección de los datos personales, por parte los organismos de la administración (Art. 33 lit. m, Ley N°20.285), la situación se torna insostenible, especialmente considerando que ello implica ignorar el amplio desarrollo de la protección de datos personales, en particular respecto a los principios de finalidad, proporcionalidad y seguridad. Si aceptamos que la finalidad para las que las personas autorizan el tratamiento de sus datos personales -epecialmente por entes privados- puede cambiar en virtud del tratamiento de datos pretendido por un organismo públicos, entonces ¿qué pasa con una de las características esenciales de este derecho a determinar para qué se usan sus datos o, al menos, saber para qué se usas sus datos o, al menos saber para que se estpan usando? No es acorde con el principio que la finaldiad misma cambie al arbitrio de quien trata los datos. En relación con el principio de proporcionalidad, no es posible aplicarlo a las técnicas de investigación estadística en sentido estricto. Como es presentado en el oficio, el principio excusa al CPLT para no hacerse cargo de limitar el actuar abusivo de la SUBTEL. Como bien señala el voyo de disidencia, en virtud de este principio, el volumen y naturaleza de los datos recolectados debe tener relación con el objetivo buscado, de manera que los datos solicitados por la SUBTEL debieron limitarse a los estrictamente necesarios para la realización de las encuestas de satisfacción. No creemos que dicho límite sea de aquellas cuestiones que solo puede ser llevada a cabo por organismos técnicos dedicados a la realización de encuestas. El oficio desconoce la necesidad de cumplir con medidas estrictas para cubrir el principio de seguridad, exponiendo una cantidad enorme de datos a riesgos de vulneración. Esto va más allá del quiebre de los deberes de confidencialidad, pues se trata de las personas que nos encontramos detrás de cada uno de esos datos personales, cuyo posterior tratamiento y transferencia a terceros quedan fuera de nuestro conocimiento y control. Este caso visibiliza las limitaciones en las facultades y los recursos de la institucionaldiad actual. Los esfuerzos del CPLT hasta la fecha no sons suficientes y necesitamos con urgencia un órgano especializado en la protección de datos personales con facultades de fiscalización, recursos suficientes e independencia constitucionalmente garantizada. Actualmente, cuando gran parte de la vida cotidiana de millones de personas en Chile depende de los servicios de telecomunicaciones y de las plataformas digitales de servicios, es preocupante que el proyecto de ley que viene a modernizar la actual ley sobre protección de datos personales se encuentre durmiendo en el Senado desde hace más de un año, sin ningún avance en la materia. Como organizaciones firmantes hacemos un llamado a poner suma urgencia a finalizar su tramitación. Chile tiene una oportundiad histórica de redactar hoy una Constitución para siglo XXI y avanzar, al mismo tiempo, hacia una regulación acorde a los cambios tecnológicos, poniendo en primer lugar a las personas y garantizando la efectiva protección de sus derechos fundamentales. Esperamos que el poder político aprovehe esta oportunidad. Para suscribir a tu organización a esta carta haz clic aquí. ORGANIZACIONES FIRMANTES - Derechos Digitales - Fundación Datos Protegidos - Fundación Abriendo Datos Referencias El término desleal hace alusión al concepto "leal" que en esta situación debe entenderse dentro de los principios de licitud, lealtad y transparencia. Oficio Na. 127. CPLT acoge parcialmente la soliciud Atelmo: https://www.consejotransparencia.cl/estudios/oficio-no-127-acoge-parcialmente-solicitud-atelmo-tratamiento-de-datos-y-encuestas-de-satisfaccion/ Consejo para la Transparencia valida la etrega de datos de 15 millones de celulares https://interferencia.cl/articulos/consejo-para-la-transparencia-valida-entrega-de-datos-de-15-millones-de-celulares-cadem Decreto 150. Reglamento que establece la organización funcionamiento y mecanismo de licitación pública del Organismo Técnico Independiente de la Ley Na. 21.046 y regula las demás materias que indica https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1147795

  • Paris21, Informe Latinoamérica y el Caribe: Fortaleciendo la participación

    La jornada de exposiciones realizada por PARIS21 en torno a los objetivos que plantea el mundo a partir de la participación y los datos, brindó en esta ocasión el trabajo de algunos representantes en la materia y entregaron algunas experiencias para ayudar a responder a la pregunta ¿Cómo reforzar la participación entre instituciones de datos, gobiernos y sociedad civil? El contexto de la tercera ola de los datos abiertos llama a generar información y datos que no solo sean de calidad, también deben cumplir con un propósito en torno al acceso, entendimiento de la ciudadanía y ser un activo estratégico para la solución de problemáticas como por ejemplo la pandemia de COVID-19. Ese esfuerzo debe surgir de instituciones y principalmente de los mismos gobiernos, quienes deben comprender que su labor en torno a la actualización de estas materias es fundamental para brindar mejores resultados y entablar un escenario participativo con la ciudadanía. En ese sentido el subgerente de Paris21 Francois Fonteneau resalta los datos como bien público y que “puede mejorar la participación entre los diferentes actores” (Fonteneau, 2021). Así mismo, la participación es una “oportunidad para tener un involucramiento directo y resultar en un mayor nivel de confianza” (Fonteneau, 2021). La confianza es un parámetro que podría ser central en el compromiso por la apertura de los datos a niveles más allá de lo profesional. Otro beneficio que considera Fonteneau en torno a la participación es su relevancia para “combatir la desinformación, fomentar la confianza en los datos y crear análisis para avanzar.” (Fonteneau, 2021) En ese mismo énfasis, José Antonio Mejía, especialista leader en modernización del Estado en el BID, considera por su parte que justamente el uso de estos datos de carácter estadístico como bien público, son totalmente útiles, pero a su vez requieren de la relevancia que tengan para la ciudadanía. Esta irrelevancia de acuerdo al especialista se debe a “una aparente desconexión entre la realidad del ciudadano y la realidad de las estadísticas oficiales” (Mejía, 2021), por lo tanto, es necesario actualizar estos parámetros, ya que los aspectos considerados al momento de medir “no son relevantes para la vida diaria y no reflejan la experiencia del ciudadano promedio.” (Mejía, 2021) A pesar de esta problemática, Mejía considera que hay algunas alternativas para lograr una mayor conexión, interés y participación por parte de la ciudadanía. En primer lugar se requiere de un “involucramiento del ciudadano en la producción de datos o en la ratificación de la estadística oficial, en segundo lugar, ampliar la base de usuarios de las oficinas nacionales de estadística(ONE) y finalmente que las ONE deben adaptarse y consolidarse como referentes y no sólo productores de información oficial” (Mejía, 2021), lo cual propiciará una reutilización del dato y que los usuarios puedan identificar y rechazar datos de mala calidad. A su turno la experiencia de Miosotis Rivas, directora general de la ONE en República Dominicana, explicó que el trabajo realizado por la institución ha tenido un enfoque en torno al diálogo y de la misma manera destaca el formato de discusión “Espacios de dialogo ONE, con un interés en las necesidades de los usuarios. De acuerdo a Rivas Peña, “estos espacios de diálogo han permitido compilar información que permita trabajar con el sector público y privado en torno a una agenda de trabajo de las estadísticas” (Rivas, 2020) Como resultado la expositora indica que el trabajo en la producción estadística se reforzó, así también los procedimientos con los que la ONE desarrollaba su trabajo. Aun así, enfatiza en que los mayores retos pasan justamente por la inclusión de la sociedad civil. “El mayor reto ha sido motivar y que los datos sean finalmente parte de las decisiones del día a día que toman las personas” (Rivas, 2020). Por otro lado señala trabajar en la tarea de “capacitar a los públicos en estas materias, desmitificar que las estadísticas son sólo materias para profesionales” (Rivas, 2020) En tanto, la experiencia aportada por Elizabeth Solano, directora general del Censo Nacional de Costa Rica, entrega una mirada respecto al proceso del Censo 2021 especialmente concentrado en la consulta a usuarios y la organización para la recolección de datos. A partir de este proceso se extrajeron algunas reflexiones; en primer lugar, la generación de talleres y consultas abiertas web que de acuerdo a Solano contempló más de 500 participantes. En términos de resultados “los temas de más participación fueron discapacidad y etnia” (Solano, 2021), sin embargo, igualmente resalta la instancia de consulta abierta vía web - referida a personas o instituciones que quisieran manifestar sus requerimientos de información-. “Si bien no tuvo una participación muy alta, es un inicio a este tipo de acciones participativas” (Solano, 2021) Por otra parte, el trabajo de la ONE costarricense en torno al Censo 2021 incluyó 3 aspectos en torno a la participación de la sociedad civil, entre ellos la generación de “asociaciones de desarrollo comunal, comités cantonales y organizaciones indígenas y líderes de asentamiento informales y líderes comunales” (Solano, 2021). Los resultados de este trabajo según la directora general “permitió facilitar información sobre las zonas y poder determinar acciones específicas de acuerdo a esa dinámica social, también apoya la actualización, la validación cartográfica y reclutamiento de personal censista, facilitan infraestructura física, sensibilizan a la población sobre el censo y genera una mayor participación para el uso de resultados y una mejor comprensión de estos.” (Solano, 2021) Al momento de concluir, reflexionó en que los resultados de este proceso en el Censo 2021 podría haber demostrado la relevancia que tiene la participación, “no solo en este proceso, sino fundamentalmente para que haya un buen uso de la información” (Solano, 2021). Igualmente llamó a tener en cuenta la importancia de incentivar y fortalecer capacidades para el uso de la información y así mismo mejorar su comprensión. En quinto lugar, Philipp Schonrock director ejecutivo del Centro de Pensamiento Estratégico Internacional(CEPEI) expuso su experiencia en torno a los datos y el contexto del COVID-19. En esa línea la pandemia trajo cuatro escenarios específicos; “tsunami de datos, inequidad digital, falta de cultura de datos y una infodemia de desinformación” (Schonrock, 2021). El primer escenario hace referencia a una gran cantidad de datos disponibles, pero que al mismo tiempo tiene capacidades limitadas, mientras que la inequidad se entiende a un acceso de datos e internet que dependía de las capacidades del gobierno, en ese caso Colombia. La falta de cultura de datos, evidenció que a pesar de la disponibilidad de estos y las tecnologías, las contrapartes eran limitadas y los gobiernos conocen poco sobre la utilidad de los datos. Finalmente en el caso de la infodemia, especialmente en un contexto pandémico, generó información muy bien estructurada respecto al Covid, pero enfocadas en la desinformación. Bajo esos escenarios, Schonrock considera fundamental una buena colaboración y puntualiza que tanto organismos multilaterales como Naciones Unidad y un centro de pensamiento se pueden unir en torno a la participación. Para ello se requiere de capital humano con intereses en torno a los datos. “Lo primero fue encontrar facilitadores y emplear científicos de datos, personas cercanas a las estadísticas para generar un equipo técnico y humano que pudiera responder a las necesidades que estaban pidiendo los países” (Schonrock, 2021). Este proceso además requiere de “inversión en capacidades humanas, experimentar y generar un laboratorio de ideas y por último, co -creación con un ambiente habilitante” (Schonrock, 2021) Para finalizar Schonrock apuntó a que esta buena colaboración entre gobiernos, instituciones y sociedad civil necesita igualmente de un trabajo en la capacitación. “Estas capacitaciones deben darse en todos los niveles y especialmente en las contrapartes que participan de un sistema estadístico nacional.” (Schonrock, 2021) La penúltima expositora, Rebecca Firth comentó que su trabajo en torno a los datos y la participación se han centrado bajo los esfuerzos de Humanitarian Open Street Map (HOT), una organización que cuenta con trabajos en torno al mapeo. “HOT apoya comunidades y Open Street Map contribuye al mapeo de áreas vulnerables a desastres y afectados por la pobreza. Es una herramienta gratuita y de fuente abierta.” (Firth, 2021) En esa misma línea los mapas tienen una finalidad de que grupos poco representados, sean cada vez más vistos y, en consecuencia, participen más. Adicionalmente la directora de transformación y comunidad señaló que su organización está trabajando para “mapear zonas, que la información sea accesible y usada en decisiones que permite mejorar las vidas de las personas, que todos puedan contribuir” (Firth, 2021). En ese mismo camino al concluir su presentación, apuntó a que la colaboración y participación de las personas en esta plataforma a pesar de lo distinto de los perfiles de quienes participan, por una parte científicos de datos y estadísticos y por otro personas interesadas en los datos como tal, trabajan en torno a un objetivo en común. En su turno final el ex director de la Oficina de estadística en el Caribe hasta 2019, Edwin St Catherine, llevó su exposición enfocada en cómo se ha actualizado el censo bajo un proceso intrarregional que consideró países anglófonos. Para lograr esto se tomó en cuenta la medición de la pobreza de manera multidimensional y abarcó dimensiones como la “educación, estándares de vida, empleo, salud y ambiente” (Catherine, 2021). En cuanto a los resultados, “mapeamos los indicadores para producir cada indicador a nivel de la comunidad y tenerlo en todas las regiones y países. Este es el marco a seguir para que los próximos censos se puedan reproducir” (Catherine, 2021) Ya finalizada las charlas, se puede identificar que los expositores consideran esencial para una buena participación entre la sociedad civil, gobiernos e instituciones estadísticas, no solo reproducir los datos. Este camino debe incluir un compromiso por parte de los gobiernos y las instituciones para avanzar en torno a las capacitaciones tanto de profesionales como ciudadanos, así mismo, incluir en los procesos de toma de datos a los usuarios, ya que ellos son quienes más conocen la realidad que viven día a día.

  • Datos Abiertos, promotores de la nueva agenda pública

    El evento Verano de Datos Abiertos Constituyente vivió su última jornada de exposiciones donde se recogieron los análisis finales en torno al conocimiento y uso del Dato con propósito. La charla giró en torno a la capacidad que poseen los datos hacia un futuro y cómo estos deben ser guiados tanto a nivel de conocimiento como en las futuras tomas de decisiones. El ciclo Verano de Datos Abiertos Constituyente vivió su última jornada con la charla “Reutilización de datos, prestación de servicios y silos horizontales” donde el análisis giró en torno a la comprensión y uso del dato con propósito, destacando la capacidad que posee la información y como esta debe ser guiada, tanto a nivel de conocimiento y en las futuras tomas de decisiones. El primer análisis estuvo a cargo de Luz María García, gerenta de SÉ Santiago Smart City, quien presentó un diagnostico respecto de las principales necesidades y carencias que vive nuestro país en movilidad, seguridad, medioambiente y vivienda, áreas que se potenciaron por el explosivo crecimiento demográfico e infraestructura en telecomunicaciones. Como consecuencia, explica la experta que, en Santiago, se generan pérdidas económicas asociadas a la congestión vehicular, además lidera las capitales de América Latina con mayor contaminación atmosférica; la percepción de inseguridad ha aumentado y expone mayores carencias en vivienda. El origen de estos problemas, de acuerdo a la gerenta de SÉ Santiago Smart City, tiene relación con una información desactualizada y fragmentada. Esto se produce ya que los datos se rigen bajo una lógica de “uso de datos compartimentalizada que no logran converger del todo, independiente del origen que estos tengan”. En consecuencia, genera un ciclo donde esta información desactualizada no permite resolver problemáticas actuales y antiguas, aunque exista esta intención. A pesar de este negativo escenario, la experta reflexiona sobre la oportunidad que existe para construir ciudades inteligentes que permitan resolver estas problemáticas y sugiere “tomar las tecnologías, tecnologías disruptivas, la dataficación y los datos que nos van a entregar información que agrega valor y nos van a llevar a reducir brechas, acortar necesidades y dar soluciones de fondo”, que en definitiva apoye este nuevo paradigma en torno a las transformaciones territoriales y la nueva era digital. En ese escenario, Luz María se refiere al proyecto Smart Data Ciudad que promueve SÉ Santiago el que promueve “animar un ecosistema y darle sostenibilidad en el tiempo bajo una plataforma que permite integrar toda la generación de valor del dato agregado único, que permita tener información de valor relevante para la toma de decisiones de múltiples actores que actúan sobre un territorio”. El buen funcionamiento de esta iniciativa requiere, no solo de información de valor relevante, sino también de “cooperación basada en la confianza que actúe como principio rector” lo que otorga un desarrollo fundamental a la Región Metropolitana y al mismo tiempo, mejora la calidad de vida de sus habitantes. A su turno la Dra. Sulan Wong, Directora del Departamento de Ciencias Jurídicas de la Universidad de La Frontera, enfocó su exposición hacia la ciencia de datos y su uso, entendida como institución social que permite la comunicación de resultados de investigación y su uso libre. En ese sentido, señaló que compartir el conocimiento genera un “efecto red” y que “cuantas más personas formen parte de la misma, mayor será la utilidad de la red para cada miembro”. Sin embargo, la abogada enfatiza que el compartir este conocimiento, genera una pérdida de control sobre este y, por lo tanto, “se establecen derechos de propiedad intelectual para capturar el valor del conocimiento e incentivar su creación”. Wong analizó que estos derechos aplicados a un contexto de pandemia, implica una característica “exclusiva y excluyente” -referida a cómo el propietario de los resultados de investigación decide gestionar y explotar sus derechos de propiedad-, como el referido al acceso a revistas científicas de suscripción pagada o el proceso confidencial del desarrollo de las vacunas. Para combatir este escenario, la académica de UFRO señaló que algunos gobiernos “entregaron fondos públicos incluyendo la idea de un acceso abierto a los resultados, así como un acceso abierto a diseños de ventiladores mecánicos”. A pesar de que existen avances al aspecto, aún se mantienen dificultades como el debido a derechos de patente de las vacunas. Otro ejemplo de apertura, explica la la Doctora en Derecho del a Universidad de la Coruña, es software libre como GNU Kernel de Linux, que representan una opción viable para estos conflictos permitiendo “compartir datos, resultados, códigos, pruebas y errores”, lo que facilita alcanzar mayores niveles de conocimiento en la información. En esa línea, puntualiza que “compartir no es solo importante, es esencial para el funcionamiento del ecosistema de internet” y este modelo de Linux “apuesta no solo por el acceso abierto e inmediato de todos los desarrolladores, sino el uso libre de las nuevas aportaciones para que estas puedan ser revisadas, mejoradas e implementadas”. La expositora finalizó invitando a reflexionar en torno a la Carta de los Derechos Civiles para una Sociedad de Conocimiento Sustentable (en su artículo 1°) y precisó que el conocimiento debe ser de libre acceso, mientras que derechos de propiedad o patentes deben estar limitados sólo a una excepción y no a una regla en general. En definitiva, “el conocimiento como bien público debería tener un estatus más elevado que la protección de demandas privadas”, precisó. Olga Quirós, Secretaria General en Asedie, continuó la charla y expuso la experiencia de su institución en España sobre la reutilización de información y prestación de servicios, explicando que la misión es promover y facilitar “la reutilización de información del sector público”, y donde empresas de carácter infomediaria -enfocadas en el uso, reutilización y distribución de la información-, generen “productos de valor añadido que aporten seguridad en las transacciones nacionales y ayuden en la toma de decisiones”. Estos productos, de acuerdo a Quirós, son formados bajo una perspectiva de colaboración entre privados, lo que da transparencia al sector empresarial y permiten que el área infomediaria mueva la economía. Para lograr esta relevancia, la Secretaria General explicó que es fundamental la apertura de datos por parte del sector público, tanto para empresas y los ciudadanos. En esa línea señalo que “la reutilización de información abre un abanico de oportunidades y beneficios”, entre ellos, dotar de mayor inteligencia a la información existente, e impulsar el mercado laboral. Así también, añade Olga Quirós, estas colaboraciones tanto privado/privado y público/privado son posibles cuando se establece confianza y conciencia en el sector público y la ciudadanía. Sin embargo, apunta a que no fue suficiente y “se necesitaba conocer no solo al sector, sino su valor económico traducido en cifras”. En ese sentido, los datos deben también contener un sentido de armonía y coordinación al momento de su apertura. Por otra parte, la ejecutiva de Asedie señala que algunas de las dificultades giran en torno a la apertura de datos podrían incluso impedir la reutilización de estos datos. Entre las mencionadas se encuentran: el miedo a abrir los datos por desconocimiento, el sentido de propiedad de los datos del sector público, el no saber qué hacer con estos datos e incluso la calidad de estos. Sin embargo, Quirós enfatiza en dos barreras extra que podrían traer dificultades. “Por una parte, distintas normativas que conviven sin ser revisadas y generan restricciones a su acceso o reutilización, por otro lado, la denegación de solicitudes por silencio administrativo – entendida como la falta de respuestas ante el no acceso de esta información”, explicó. Al momento de concluir, Olga Quirós apuntó a que, si bien existen avances en torno al acceso y la reutilización de los datos, se continúa bajo un escenario de obstáculos en esta apertura. “No hay una cultura del dato consolidado y eso debe cambiar, porque en el ecosistema en que nos movemos (transformación digital, Big Data) es el dato”, recalcó. Arturo Muente, especialista Senior en Modernización del Estado en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destacó importancia de los datos y los silos horizontales. Durante su exposición contextualizó cómo estaba configurado este ecosistema de datos al que nos vemos enfrentados, donde identifica un crecimiento exponencial acompañado de una producción mayor y cambios tecnológicos rápidos. Estos datos, explicó, cobran relevancia ya que permiten tomar mejores decisiones, mejorar políticas públicas y entregar en ese sentido, mejores servicios “tanto en ubicación, logística, calidad, feedback inmediato por parte de la ciudadanía”. Además propician la productividad y la innovación. Adicionalmente, el Economista destacó que estos datos poseen un valor “no rival”, entendido como un acceso igualitario, sin importar si una o más personas utilizan la misma información. Al mismo tiempo, considera fundamental que el Estado sea capaz de utilizar estos datos para mejorar su gestión y destaca tres roles principales de este ente: Lo primero “Habilitar”, es decir, que sea capaz de generar un marco legal y desarrollar una economía de datos; seguido de “Utilizar”, entendiendo que se pueda usar la información para resolver y mejorar problemáticas y la toma de decisiones; y finalmente “Promover”, comprendiendo que este proceso puede ayudar a mejorar la gestión y generar emprendimientos. Al momento de generar estas políticas, explica, deben tener un “enfoque iterativo”, es decir, que las políticas se adapten al mundo digital. En base a estos aspectos, el experto del BID indica que se deben considerar algunos problemas como una agenda fragmentada, donde si bien se trabaja en responder a distintas problemáticas, “en este esfuerzo por cruzar los silos verticales, creamos silos horizontales, que no necesariamente se hablan entre ellos”. A esta falta de coordinación entre dichos silos y distintas agendas relacionadas con datos, se genera un segundo problema referido a vacíos y disputas “que nadie cubre en temas de vanguardia”, y finalmente, un tercer problema tiene relación con la calidad de los datos, donde una mala calidad de estos genera una mala toma de decisiones y políticas públicas. En esa línea se debe “promover el uso responsable y ético de los datos, apoyado por un marco normativo”, indicó. Entre las soluciones a esta problemática, Arturo Muente consideró que se requiere de una estrategia de datos, un esfuerzo de coordinación que incluya aspectos como: una visión hacia el futuro y con un rol definido; principios para abordar retos, análisis de brechas; y un plan de acción claro, medible, con actores y fechas definidas. Adicionalmente estos pilares, debe existir un diseño de gobernanza que facilite y genere estrategias en el sector público, con la incorporación de talentos en área, pero también “que entienda la importancia de un científico de datos” y la necesidad de promover una capacidad de uso de la información. Ya finalizada la discusión los expositores concordaron en que la apertura y reutilización de los datos son un elemento clave en el diseño de nuestra agenda pública, la que permite aportar conocimiento, mejorar la toma de decisiones y resolver problemas tanto para ciudades en constante desarrollo como para cada uno de sus habitantes.

  • La necesidad de consolidar un Ecosistema de Datos Abiertos

    En un nuevo encuentro organizado por Flacso-Chile y Fundación Abriendo Datos, la discusión se centró en cómo el dato abierto con propósito es primordial para conectar a todos los actores en un ecosistema digital, con un enfoque en el valor de lo público y la ciudadanía. El ciclo de charlas Verano de Datos Abiertos Constituyente sigue entregado, por medio de la participación de expertos nacionales e internacionales, diversas miradas sobre la importancia de generar espacios democráticos que sean capaces de disminuir brechas, que involucre la transparencia. En la jornada titulada “Desarrollo de habilidades, sostenibilidad y datos subnacionales”, la reflexión se centró en las características fundamentales del dato para su buen funcionamiento y la necesidad de trabajar con un enfoque que abogue por el acceso y su correcto uso. Los primeros análisis del encuentro giraron en torno al capital humano y habilidades profesionales presentes, tanto en especialistas del área, como en la misma ciudadanía. En este contexto, Catalina Garrido, coordinadora de la Unidad de Estudios y Análisis de la Información Territorial de la Universidad de La Frontera (UFRO), señaló que existe un déficit de personas entrenadas y una insuficiencia en la formación para quienes deciden especializarse en temáticas tecnológicas. Al respecto, Garrido puntualizó que “es bastante limitada la oferta que existe” y así también “limitadas las trasformaciones a las mallas curriculares” lo que hace complejo actualizar los contenidos a medida que se van requiriendo. Estos factores, agrega, generan que la información solicitada sea igualmente escasa y difícil de ubicar, lo que propicia un escenario de gobiernos locales “carentes de estrategias de desarrollo local y de toma de decisiones”. Este capital humano presente a nivel local, precisó la expositora de la UFRO, se compone de profesionales formados en el área que -si bien se están profundizando en temáticas como el uso de Big Data-, “no necesariamente significa una estrecha relación entre estos contenidos y los Datos Abiertos como tal”. De la misma manera, el ciudadano promedio también presenta deficiencias en torno a la capacitación, ya que “solo ha estado enfocado a la ofimática (Excel, Word) o el cómo acceder y usar internet de una manera básica”. Ante esta carencia, Catalina Garrido consideró relevante avanzar en una capacitación transversal y sobre todo, en temáticas como el “acceso, uso e interpretación de datos”, lo que puede ir acompañado de su uso administrativo y que contemple una disponibilidad de carácter periódico, con un reporte por parte de la administración pública. Adicionalmente, existen algunos desafíos como, por ejemplo, generar estrategias para entender los datos abiertos y reutilizarlos. En torno a estos desafíos, Garrido precisó que “es sumamente importante cuando hablamos del fortalecimiento del capital humano con el área profesional o de quienes están estudiando, pero también es importante tener en consideración el fortalecimiento de las competencias y capacidades que le estamos otorgando a la ciudadanía para que puedan hacer uso de los datos que tenemos disponibles y así, poder generar estrategias que puedan tener mucha más utilidad para la ciudadanía y que puedan utilizar de mejor manera los datos”. Para profundizar en la configuración del ecosistema de datos, Karla Yee, consultora internacional en proyectos de gobierno digital, reforzó la idea sobre el uso de los datos y detalló que nos encontramos en un momento de apertura hacia la ciudadanía, donde se procesa un volumen histórico de información. Sin embargo, la no verificación de los datos propicia un escenario de alta demanda por parte de usuarios y enfatizó que “los tomadores de decisiones, así como las personas, requieren información de calidad que esté disponible oportunamente para tomar medidas”, indicó. Una alternativa a esta problemática, de acuerdo a Yee, es la “visualización de datos” donde una representación o estadística de ellos invita a la información, a la exploración y el análisis. Así también, se enmarca en su carácter gratuito y da valor agregado a los datos. En términos de opciones enfocadas a la ciudadanía, la Consultora internacional señaló es necesario “presentarlos de una forma que ayude a la toma de decisión”, pero además, es importante representar los datos con un propósito, es decir, “que haya un valor agregado, que podamos hacer y acercar la discusión a otras poblaciones y enriquecer el dialogo a través de la información que se produce”. Aunque esta herramienta cuenta con una diversidad de beneficios, como la difusión e interpretación de grandes cantidades de información, Karla Yee advierte sobre algunos riesgos como la posibilidad de difundir información incorrecta, de poca calidad o que contenga sesgos. Por ello, la experta concluye que la visualización es un elemento poderoso para democratizar el acceso, sin olvidar que, previo a su diseño “los datos de calidad, precisos y actualizados siguen siendo el corazón de toda buena visualización”. En cuanto a los temas de sostenibilidad que convocó el encuentro, Benjamín Blanco, gerente de Mercados de Sector Público, Sanidad y Procesos Electorales de Indra, señaló que el ecosistema de datos abiertos que Chile ha pretendido requiere de una mayor apertura (Open Data) y un Gobierno Abierto (Open Government). En esa línea, puso como ejemplo un proyecto desarrollado en 2012, donde una comuna del país contó con el primer portal de datos públicos. Sin embargo, analizó el especialista, se tenía la convicción que al publicar la información iba a generar un ciclo de desarrollo pero “la verdad esto no fue así, faltaba algo”. Sobre ese análisis, Blanco consideró algunos elementos claves donde “no basta con publicar los datos, debe haber alguien que los use” y agrega que también se necesita considerar en este ecosistema la rentabilidad social de su apertura (valor del dato versus su costo), porque en gestión pública hay que destinar recursos, ya que “publicar los datos no es gratis”. El gerente de Indra recalcó la importancia, no solo trabajar en un ecosistema que aborde el acceso, sino que también cómo impacta en la población. Por ello, precisó que “las políticas de desarrollo de datos abiertos tienen las mismas brechas, los mismos paradigmas que tiene que la política pública, que tiene el desarrollo del mercado y por lo tanto, tienen que estar subyacentes en cualquier conversación”. Para Carlos Carrasco, consultor en Transformación Digital e Industria 4.0, el ecosistema de datos abiertos hay que comprenderlo desde origen -donde indudablemente hay que hablar de habilidades digitales-, pero antes hay que revisar el acceso, la conectividad que podríamos tener y examinar cómo construir una infraestructura de información. Chile en cuanto al acceso de Internet, tiene un promedio cercano a niveles de la OCDE, analiza el Experto. Sin embargo, más allá de estos resultados, considera que no es suficiente una buena infraestructura y un desarrollo de habilidades, también es fundamental pensar en la inclusión de grupos marginados, en las personas se encuentran en zonas rurales, así también considerar las brechas de género. “Esta nueva constitución tiene que tener no solo una miradamás inclusiva, también una mirada marcada por los retos tecnológicos que tenemos por delante. Que la política pública sea mucho más amplia, no solo pensada por hombres”, resaltó. En la visión de Carrasco, existe carencia de un ecosistema digital fuerte en el país por falta de datos. Pero además, la no existencia de una política pública y un director de datos abiertos, evidencian que aún hay que recorrer un arduo camino. En torno al contexto Constitucional, analiza el consultor en Transformación Digital e Industria 4.0, que Chile debe abordar la gobernanza de datos abiertos como una política de Estado y señala que “necesitamos interoperabilidad de los datos entre países y entre instituciones públicas, donde exista un acuerdo entre todos los actores políticos y expertos, estos últimos no referidos sólo al mundo académico” y concluyó que “el Estado que viene con la discusión de una nueva Constitución, debe ser un Estado mucho más inclusivo". Ya finalizada la charla, los expositores concordaron en que como país necesitamos generar un ecosistema que involucre no solo una apertura de los datos, sino también, compromisos con diferentes actores -especialmente desde la esfera local-, y acompañado de retroalimentaciones directas respecto a qué datos son necesarios publicar. Además, se requiere de un sistema que integre diferentes fuentes de información y desarrolle soluciones de código abierto escalables y que se puedan compartir.

  • Combatir la Pandemia con Datos Abiertos

    En una nueva sesión del ciclo Verano de Datos abiertos Constituyente, organizada por Flacso-Chile y Fundación Abriendo Datos, la reflexión giró en torno a los nuevos escenarios en tiempos de la Covid-19, donde lo digital ha sido un factor principal y transformador, pero al mismo tiempo, deja de manifiesto que existen importantes brechas en el acceso y el uso de los datos, lo que profundiza las desigualdades. En la cuarta jornada del ciclo Verano de Datos Abiertos Constituyente denominada “El impacto de la Covid-19 en los estados, localidades y empresas”, la discusión no solo se centró en las consecuencias a nivel político, económico y social, sino que también entregó algunas claves para enfrentar la Pandemia por medio del aporte de los datos. Los primeros análisis surgieron de los promotores del encuentro, Rodrigo Ramírez Pino, Coordinador del Proyecto de Política Pública y Desarrollo Digital de Flacso-Chile y Patricio Urriola, Director Ejecutivo de la Fundación Abriendo Datos, quienes coincidieron en lo relevante que ha sido el tema de “experimentar”. De acuerdo a Ramírez Pino “no hay mejor laboratorio -en tiempo real-, que las consecuencias, efectos, el impacto de la Covid, y las expectativas que teníamos sobre el uso del dato abierto con propósito”. Al respecto y en esa misma dirección, Urriola fijó la necesidad de construir como país una “agenda de datos abiertos”. En el turno de los expositores, Nicolás Schubert, experto en temas tecnológicos y de comercio internacional en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, analizó el impacto de la Pandemia a nivel de Estado, donde precisó que nuestro país ha catalizado y avanzado en las transformaciones digitales y de comercio digital en “aproximadamente cinco años”. Esto quedó demostrado durante 2020 con la fuerte alza de compradores online y la adquisición de productos de primera necesidad. En esta misma línea, Schubert comentó que “Internet ha modificado la democratización en la participación de un tipo de industrias que antes estaban cerrados a la mayor parte de la población” y enfatizó que ambos procesos han generado una nueva economía “con costos medios de producción decrecientes, amplia gama de producción, modestos requerimientos de capital - referido a menores barreras de acceso-, entre otras”. Nicolás Schubert también apuntó a Internet como un recurso fundamental y que se debe caracterizar por ser “una plataforma global abierta y participativa de innovación, que permita participación social e interacción entre las personas y que asegure un acceso competitivo de los servicios de telecomunicaciones chilenos”. El experto en temas tecnológicos y de comercio internacional precisó que, a pesar de las telecomunicaciones y el comercioelectrónico, Chile debe seguir profundizando en materias de economía digital global, porque “estamos en una posición privilegiada al ser un país que puede servir como bisagra entre un país que está desarrollado y otro en vías de desarrollo. Por lo tanto, “debemos generar una conexión entre la política comercial y la política de competencia, comprendiendo que la competencia promueve el bienestar social agregado, sobre todo en un contexto de alta innovación”, finalizó. En un nivel más político y social, Verónica Pinilla, Directora del Instituto Desafíos de la Democracia y Ex Vice Presidenta de la Comisión de Gasto Público del Ministerio de Hacienda, tomó como puntos claves el acceso y entrega de datos en torno a la información presupuestaria. En referencia a ello, la experta explicó que Chile no es ajeno a lo que ocurre en el mundo. “La gran brecha presente, es la brecha digital entre ricos y pobres, entre aquellos que tienen disponibilidad de utilizar plataformas o utilizar datos a través de estas plataformas, entre quienes pueden acceder y quienes no, y genera un escenario de desigualdad muy grande”. A este panorama, la Directora del Instituto Desafíos de la Democracia, añadió otro elemento al revisar la Encuesta de Presupuesto Abierto, donde los resultados del país -en términos de información-, son bastante bajos. “Nuestros resultados están mucho más cercanos al promedio latinoamericano que al de países de la OCDE, en términos de acceso a la información, calidad y usabilidad de información, participación pública y de información que permita que la población se acerque a datos tan sensibles como es la generación del presupuesto de la nación”, analizó. Frente a lo anterior y de acuerdo al estudio liderado por Pinilla, se deben considerar algunos objetivos que permitirán avanzar en materia de transparencia fiscal y manejo de recursos como: declarar objetivos nacionales medibles, facilitar el debate presupuestario, generar un sistema de monitoreo y evaluación del proceso presupuestario, incluir más transparencia, trabajar en una mayor participación pública y forjar mayor empoderamiento ciudadano. La expositora concluyó adicionalmente a estos objetivos que “el poder central se tiene que hacer cargo no solamente de entender la necesidad de generar el dato de una manera muy sencilla y más accesible, debe generar condiciones adecuadas para aquellas instituciones que producen información, para que esta sea no solo para la producción de otra información relevante, sino para que una audiencia mayor esté a disposición de poder utilizarla” y enfatizó que “las reformas que deberíamos convocar en un proceso de modernización, sea una reforma al proceso presupuestario chileno,que tiene muchos pendientes en torno a la transparencia fiscal, acceso a la información, publicación y con el acceso a una participación de una ciudadanía que pide mucho másincidencia en este tipo de política pública”. Un ejemplo de cómo deben funcionar los datos con propósito en nuestro país, a pesar de las diversas barreras existentes y sortear los más duros momentos de la Pandemia, es la experiencia que entregó el especialista José Luis Jiménez, Jefe del Departamento de Gobierno Abierto, Transparencia y Tecnologías Digitales en la Municipalidad de Puente Alto. Jiménez abordó esta discusión demostrando que, a nivel local, es posible combatir la Covid con apoyo de los datos. “Nosotros teníamos hasta antes del inicio de la pandemia una alta convocatoria de participación de la ciudadanía. Centralizamos un poco la información, para poder tener bases de datos contundentes que nos permitieran hacer gestión” y con el confinamiento “nos vimos muy limitados en torno a la participación presencial”. Uno de los modos de luchar contra esta limitante, aseguró Jiménez, fue trabajar en una estrategia que debía cumplir con tres aspectos: “una gestión con sentido en el valor público, con programas de calidad y eficiencia, y una gestión participativa integrada”. Sumado a estos elementos, el Municipio consideró contar con un departamento adecuado al contexto que se estaba viviendo. A contar de la labor realizada en el Departamento de Gobierno Abierto, Transparencia y Tecnologías Digitales, el experto mencionó que la Unidad “tomó en cuenta esas necesidades con todas las áreas de trabajo que teníamos. Permitió trabajar con datos, publicar en transparencia de manera directa, abrir información que tuviera valor público, tener contacto con comunidades y organizaciones”. En términos de resultados, los avances fueron notorios en la relación entre las comunidades y el Municipio. Según José Luis Jiménez “nos empezamos a dar cuenta que las organizaciones que tenían un vínculo directo con nuestro municipio, comenzaron a perderla ligazón en relación a lo que podían y no podían hacer” donde la gran premisa de esto fue “la gestión con sentido, la participación ciudadana acorde a la realidad cultural y, la innovación y coordinación han sido factores preponderantes”, destacó. La jornada del ciclo Verano de Datos Abiertos Constituyente concluyó con un análisis común de los expositores para la realidad chilena, donde expresaron que nuestro país debe tener en consideración para su futuro el generar nichos de democratización que sean capaz de disminuir brechas, como las digitales. Para lograr esto, manifestaron que se requiere de transparencia, un cambio cultural que permita entregar información clara a la ciudadanía, una gestión con enfoque en el valor público y velar por una mayor participación. Enlace: “El impacto de la COVID-19 en los estados, localidades y empresas”. https://www.youtube.com/watch?v=ecke_pl7nO4 Enlace: “Verano de datos abiertos Constituyente” https://www.abriendodatos.org/

  • Apertura de datos: La discusión entre ética y la comunicación pública para una nuevaConstitución

    En la tercera jornada del ciclo Verano de Datos abiertos Constituyente, organizada por Flacso-Chile y Fundación Abriendo Datos, fue el turno de “Centrarse en la comunicación pública, los mandatos legales y la ética de los datos”, la que tuvo como propósito debatir si existe un problema con el acceso y exceso de información, la manipulación y la calidad de la misma. Los derechos en la sociedad de la información, como el acceso a los datos o el uso de los mismos, poco a poco empiezan a ganar terreno para generar un debate mucho más profundo acerca de lo que debe incluir la próxima Carta Magna. Antes existía un problema con el acceder a la información, hoy la dificultad se centra en el acceso y exceso de la misma. En tanto, la ética de los datos incorporados en la innovación tecnológica -lugar donde comienza la responsabilidad en el uso masivo de ellos-, pueden atentar contra los principios democráticos. Para Cristián Alzamora, abogado e investigador del Observatorio de Derecho y Gobierno Digital, el acceso a la información y los datos abiertos -desde un punto de vista ético y normativo-, hace referencia a “los comportamientos humanos relacionados con la tecnología, pero en particular relacionado al dato per sé, a los algoritmos y sus usos, para generar la consciencia en estos términos relacionada a beneficios, oportunidades, riesgos y desafíos”. El abogado precisó que es crucial afrontar estos temas en forma transversal, ya que una ley por sí sola no es suficiente para regular la tecnología. “El derecho se encuentra limitado, más aún, cuando estos cambios tecnológicos son rápidos”. Adicionalmente debe “combatir la asimetría entre las personas y la escasa noción que tienen sobre el tipo de datos que están utilizando para la toma de decisiones”. Por lo tanto, añadió el experto, esta ética debe ir acompañada además de un sistema de transparencia que abarque el acceso a la información, pero principalmente la apertura de la misma. El derecho de acceso a la información funciona como un elemento que complementa al sistema de transparencia, entregando un “derecho consagrado que permite a los individuos solicitar información pública o que ingrese a los archivos del estado”. Sin embargo, esto no logra ser suficiente ya que la apertura de datos no solo es acceder, es conocer. “Se trata de una obligación de publicidad que comprenda que los datos deben ser de carácter accesible, bajo un formato de igual y fácil lectura y libres de restricciones”, precisó Cristián Alzamora. Bajo estos parámetros y en referencia al momento crucial que vive nuestro país en torno a la discusión de la próxima carta constitucional, el investigador concluyó que en un contexto de alta digitalización “la transparencia y la confianza ayudan si o si a que la tecnología tenga como eje el respeto por la dignidad humana; que los gobiernos dejen a disposición los datos que generan un beneficio en la comunidad y; se establezca como principio institucional el principio de publicidad”. Por su parte, la vicerrectora de Vinculación con el Medio de la Universidad de Valparaíso, Patricia Reyes, abordó tres puntos esenciales bajo la perspectiva ética y judicial de los datos. En primer lugar, señaló los estándares en la apertura de datos, como la autenticidad u oficialidad de ellos, la seguridad, y la preservación y gratuidad de la información. Su aplicación de manera correcta, permiten obtener un estándar clave: “la calidad de la información”, señaló. El segundo punto, de acuerdo a Reyes, es donde la ética de los datos genera un desafío al momento de ser aplicadas, porque nos encontramos frente a riesgos que generan una problemática en torno a los derechos fundamentales. Al respecto, la expositora enfatizó que la apertura y la protección de datos deben ser vistos como derechos complementarios y señaló que “si no resguardamos los estándares anteriores, se van a generar problemas en el ejercicio de derechos fundamentales como la igualdad (en referencia al sesgo de información) o la libertad de elegir”. Para dar algunas guías que permitan dar solución a estas materias -las que puedan ser debatidas en el proceso constitucional-, Patricia Reyes apuntó, como tercer punto, a las garantías que se requieren en nuestra cultura ética y que se deben ofrecer a la hora de abrir datos. En ese aspecto, concluyó que se requiere de un ecosistema de apertura “donde se genere una gobernanza y un modelo técnico jurídico que permita una gestión eficiente, adecuada y protectora a los derechos humanos en esta materia”. Bajo esa misma línea, la Doctora en Comunicación, Derecho a la Información y Ética, añadió que se debe “permitir la reutilización, generar acceso a la información, evaluar el uso legítimo de los datos, cuestionarnos la necesidad de los datos, cuan sensible es la información y en qué manera la apertura va a contribuir. Así también, tomar todas las precauciones ante los riesgos, porque nada de lo que estamos hablando es posible en un modelo de equidad e igualdad posible si las personas no tienen acceso a las tecnologías y a las redes”. En su turno, el investigador y profesor de la Universidad De Buenos Aires, Julio Alonso, se refirió a la comunicación pública y enfatizó en la necesidad de generar cambios, no solo de las comunicaciones, sino también, dentro de la ética de los datos. Según Alonso, existe una ambigüedad en creer que, para la transparencia, “basta con hacer los datos públicos” y agregó “que la información sea accesible, no garantiza que esta sea visible, legible”. En este contexto, expresó que al mismo paso en que las personas desean acceder u obtener información, se encuentran con obstáculos que los limitan en estos asuntos. En términos de comunicación, indicó el experto, nos encontramos con un escenario en donde el concepto de “gatekeepers” -referido al acceso, lectura o manipulación de páginas que contengan datos (bases de datos)-, y agrega que “ciertamente permite en algunos casos acceder, sin embargo, contiene restricciones cuando deseamos profundizar”. Para el expositor argentino y experto en comunicación, actualmente en términos de mandatos legales (y siguiendo la línea de la ética de los datos), sistemas como el “software” se han “convertido en el único espacio donde nos estamos comunicando y funciona el mundo. Hoy todo está mediado por el software”. En cuanto a la programación de estos y su construcción, precisó que “debemos pensar que la ética de los datos debe contemplar los sesgos de base de datos, de asociación, de automatización, interacción, confirmación”. La solución a las problemáticas señaladas, Alonso considera la necesidad de generar políticas de infraestructura para las tecnologías en desarrollo, que contengan ciertos elementos a considerar. “Cuando solemos diseñar cosas nuevas nos genera nuevos hábitos, por lo tanto, en el contexto constitucional, chile debe moverse hacia estructuras que permitan tener mayor flexibilidad”, apuntó. Finalmente, Julio Alonso reflexionó en torno al contexto socio-político chileno señalando que “debemos construir leyes que nos permitan estar de acuerdo en varios sectores, a un nivel más regional”, entendiendo así que nuestro país debe considerar estos nuevos principios constitucionales, específicamente en la apertura de datos y la comunicación pública, pensando en profundizar los lazos con nuestros pares latinoamericanos. Frente a las exposiciones de los expertos nacionales e internacionales del encuentro, los promotores del ciclo Verano de Datos Abiertos Constituyente, Rodrigo Ramírez Pino, Coordinador del Proyecto de Política Pública y Desarrollo Digital de Flacso-Chile y Patricio Urriola, Director Ejecutivo de Abriendo Datos, destacaron la importancia de abordar estos temas que usualmente no están en la agenda pública. Cada debate tiene como desafío proyectar la sociedad que queremos construir en materia digital, donde una reflexión profunda sobre la protección y fortalecimiento de la democracia -que considere la dinámica y la constante evolución del mundo tecnológico, y no pierda de vista el acceso amplio, transparente y seguro a cada uno de los procesos digitales individuales y colectivos-, es fundamental. El próximo encuentro del ciclo “Verano de datos abiertos Constituyente” se desarrollará el jueves 11 de marzo, donde el tema principal abordará “El impacto de COVID-19 en los estados, localidades y empresas”. Enlace: “Centrarse en la comunicación pública, los mandatos legales y la ética de los datos”. https://www.youtube.com/watch?v=utx6T9Xfyck&t=1159s Enlace: “Verano de datos abiertos Constituyente” https://www.abriendodatos.org/

  • Los datos en una nueva Constitución: Un elemento para reconciliar el mundo digital con las personas

    En el ciclo Verano de Datos Abiertos Constituyente, organizado por Flacso Chile y Fundación Abriendo Datos, en colaboración con la Universidad de Chile, la Universidad de la Frontera, Inacap, Consejo para la Transparencia, Cámara Chilena de Infraestructura Digital, Global Shaper y el Observatorio de Gobernanza y Derechos Digitales de Chile XXI, estuvo dirigido hacia la “Responsabilidad de datos y nuevas formas de colaboración hacia una mirada constitucional”. En la segunda edición del ciclo Verano de Datos Abiertos Constituyente, la discusión se instaló en las interrogantes que surgen a los límites e implicancias de la relación entre el derecho, las tecnologías y los modelos de gobernanza. Además, el debate abordó la responsabilidad en el uso de datos, algoritmos y los desafíos del neuroderecho, colocando a las personas en el centro para resolver sus problemas, y como una oportunidad para construir confianzas en la era digital. Fabrizio Scrollini, Director Ejecutivo de la Iniciativa Latinoamericana de Datos Abierto (ILDA) fue quien abrió el encuentro refiriéndose a que, actualmente existen diversas discusiones sobre el acceso y el uso de los datos, pero las constituciones no tienen respuesta para esos desafíos. Es así como asegura que hoy se abre una oportunidad donde nuevas generaciones -las que plantean un nuevo pacto político y que viven la revolución de los datos-, las que pueden perfectamente abordar las implicancias de estos acuerdos. Pero el investigador uruguayo apuntó en dos los problemas que deberían ser discutidos. Uno es cómo replantearse y especificar qué es exactamente “acceder a datos públicos, establecerlo como principio constitucional y qué órganos permiten que eso sea una realidad”. El otro, la evolución en el acceso a los datos para generar valor público y que están inmersos en distintos fenómenos como son la concentración del poder, el dinero y la tecnología, los que se distribuyen en pocos actores y generalmente centrados a nivel global. Frente a ello, Scrollini propuso entender que la nueva Constitución es un mecanismo que “puede englobar estos debates” y además “cómo esos principios aseguran una sociedad democrática, abierta, transparente e inclusiva”. Para abogada y Magister en Derecho Privado, María Isabel Cornejo, otros principios posibles y abordables -en la discusión de los datos-, tienen que ver con la inclusión del neuroderecho que “abarca dos comunidades disciplinarias, el derecho y las neurociencias, conformando un paradigma o modelo de aproximación al conocimiento”, y las neurotecnologías que son “tecnologías funcionales al estudio del sistema del sistema nervioso central”. Cornejo expresó que este tipo de temas no son regulados en países como el nuestro, sin embargo, legislaciones internacionales y chilenas están al tanto de ellas e impiden toda intervención que modifique la naturaleza humana y donde “tal prohibición constituye un resguardo a la dignidad”. Es en esta línea donde la abogada apuntó a que al ser un tema emergente, puede cambiar el curso de nuestro desarrollo “y ahondar en una desigualdad entre seres que pueden acceder a este tipo de tecnología y quienes no”. Ante la disyuntiva, María Isabel Cornejo invitó a construir un modelo colaborativo para abordar estas temáticas, ya que “considerar que lo que sea mejor hoy, puede no ser adaptativo para el futuro. Velar porque los perfeccionamientos individuales se traduzcan en beneficios sociales es una tarea pendiente”. Así mismo, la experta en derecho privado concluyó respecto al escenario chileno que “incluir en la futura constitución un principio que paralice sin discutir previamente, especialmente si deseamos explorar las posibilidades de la cuarta revolución tecnológica es temerario, pero pertinente si se han pensado bien las consecuencias de la renuncia a la mejora tecnológica”. ¿Por qué incluir estos principios ahora en la Constitución? En torno a generar pactos de discusión del neuroderechos, el abogado Ciro Colombara -reconocido como el impulsor de la Ley de Neuroderechos en Chile-, considera que una legislación de este tipo es sumamente imprescindible, más aún, entendiendo el escenario sociopolítico que se encuentra el país. “Impulsar una iniciativa al final de esta constitución puede parecer controvertida pero útil, porque nos permite discutir sobre un proyecto específico y concreto”, sentenció. Colombara recordó que el único país del mundo donde se está discutiendo este tema es Chile (por medio del proyecto de Ley de Neuroderechos Constitucional) y es, en ese escenario, donde el académico planteó que “si este proyecto avanza, probablemente va a ser replicado en otros países y será clave para avanzar en una discusión a nivel internacional sobre si debe haber regulación sobre neuroderechos”. Sin embargo, el abogado advierte que estas modificaciones necesita una regulación diferente para cada una, donde se norme el neuroderecho y la protección de datos personales por separado. Por su parte, la cientista política Claudia Negri, proyectó algunos escenarios claves para la responsabilidad en uso los datos y algoritmos. Lo primero es, precisó la experta en regulación informática, que la discusión tiene que abordar el tema de la transparencia como un concepto tridimensional que incluya el acceso a la información, comprenderla y que sea fácil de buscar, pero también que apunte a la inclusión, es decir, “que no discrimine y que genere beneficio”. Además califica al dato personal como “todo aquel que pueda llegar a identificar una persona”. Negri sostiene que es responsable reconciliar el mundo digital con las personas, en vez de pensar hacia el futuro. “Hay que preocuparse por el ahora y no por la inteligencia artificial que vendrá” y ejemplifica en los problemas actuales esa distancia como los efectos “en el empleo, la perpetuación de los sesgos, efecto de la autonomía de las personas en relación con la privacidad, estado de vigilancia, efecto en la esfera pública, pero principalmente el efecto que se genera en la democracia”. Entender que existirán tensiones en valores como el de “la privacidad”, necesitará de acuerdos participativos entre lo digital y la democracia. Lo fundamental para la Cientista Política es que existan legislaciones más amplias en torno a las tecnologías y generar discusiones acordes al contexto político y social que vive nuestro país. Los promotores del ciclo verano de Datos Abiertos Constituyente, Rodrigo Ramírez Pino, Coordinador del Proyecto de Política Pública y Desarrollo Digital de Flacso-Chile y Patricio Urriola, Director Ejecutivo de Abriendo Datos, destacaron el consenso que existe entre los especialistas sobre como nuestro país se puede transformar un en un referente a nivel mundial y un pionero en la región, si se propone incluir el acceso, uso de los datos y los neuroderechos en la nueva Constitución. Enlace: “Responsabilidad de datos y nuevas formas de colaboración hacia una mirada constitucional”. https://www.youtube.com/watch?v=MaXaZ8TLDpU&t=3556s Enlace: “Verano de datos abiertos Constituyente” https://www.abriendodatos.org/

  • Expertos apuntan a consagrar mínimos digitales en un gran marco constitucional

    En el ciclo de charlas Verano de Datos Abiertos Constituyente, organizado por Flacso-Chile y Fundación Abriendo Datos, los expositores concordaron que nuestro país tiene una oportunidad única de avanzar en una nueva Carta Magna de futuro, destacando el principio de consagrar mínimos digitales en un gran marco constitucional. El uso de los datos digitales y como estos pueden ser considerados, desde un derecho a un activo estratégico, para la construcción de los contenidos en la Nueva Constitución fue el tema del panel inicial del ciclo de charlas Verano de Datos Abiertos Constituyente, organizado por Flacso-Chile y Fundación Abriendo Datos. En el primer encuentro denominado “Carta Digital y los nuevos contornos de la tercera ola de datos abiertos”, los expertos coincidieron en que Chile aún requiere cambios profundos en torno al acceso a la información, transparencia, protección de datos personales y la reutilización de los mismos. Daniel Innerarity, destacado filósofo español, fue quien abrió la charla refiriéndose a la idea de automatización y datificación. En esa línea precisó que “el ser humano se ha puesto en manos de instrumentos cuyos resultados no son perfectamente previsibles” y el mundo se encuentra en un dilema colectivo, donde el entorno tecnológico incorpora “sistemas inteligentes menos obedientes y autónomos; con una tecnología más integrada y una cuantificación de la sociedad”. Fue en ese sentido donde el filósofo instó a “generar rupturas, cambiar y transformar lo que queremos” e invitó a repensar los principios fundamentales de la democracia como el poder, la igualdad y la libertad, entre otros, en función de una sociedad digital del Siglo XXI. Por su parte, la abogada Lorena Donoso, abordó la discusión sobre el equilibrio entre transparencia, protección de datos y el valor público, concibiendo a la transparencia como la base fundamental para nuestra institucionalidad. De acuerdo a la especialista en derecho y tecnología de la Universidad de Chile, esto “puede generar valor público, mejor perspectiva de políticas públicas y sociales y un mayor enriquecimiento social” porque “el acceso a la información pública debe estar presente tanto en la libertad como en los derechos a la información”. Donoso concluyó que este balance también puede ser posible en materia de tecnología donde debe existir “un equilibrio entre la libertad de expresión y el acceso a la información, así también en materia de acceso a internet”. En tanto, Daniela Moreno, directora de Estudios del Consejo para la Transparencia (CPLT) se refirió al paradigma de los datos abiertos con propósito y destacó la importancia de ellos y su fiscalización. De acuerdo a la cientista política “acceder, crear y generar impacto con la información" es el verdadero potencial. En cuanto a compatibilizar la transparencia y la protección de datos, Moreno considera que “no se trata de transparentar todo” porque hay que considerar la protección de los mismos en el conocimiento de la ciudadanía y en los organismos e instituciones que trabajan por la transparencia. A su turno, Enrique Zapata, Lead Data lntelligence and New Technologies del Banco del Desarrollo de América Latina (CAF) presentó una reflexión en torno al “dato abierto” como un “activo digital” y su importancia para nuestro país. El experto explicó que en esta materia “Chile ha aumentado su relevancia a nivel latinoamericano, sin embargo a nivel de impacto aún falta”. Para mejorar esto, Zapata señaló que el concepto de Datos Abiertos debe ser reconceptualizado como algo “reutilizable”, entendiendo que abrir no es lo mismo que transparentar. Aquí es donde se necesita pasar al “dato” no como un derecho, sino como un “bien público”. El próximo encuentro del ciclo “Verano de datos abiertos Constituyente” se desarrollará el jueves 25 de febrero, a las 16:00 horas. El tema será “Responsabilidad de datos y nuevas formas de colaboración hacia una mirada constitucional” donde se abordarán las definiciones de datos abiertos y datos personales, su uso en algoritmos y los desafíos del neuroderecho. Revise el panel "Carta Digital y los nuevos contornos de la tercera ola de datos abiertos” acá Enlace:

  • Director de nuestro programa expone sobre ciudadanía digital en Laboratorio Anfibia

    El jueves 1 de octubre a las 11:40 se llevó a cabo el Laboratorio Anfibia, creado por la iniciativa Frena La Curva. Este primer evento es un laboratorio digital unió diversas iniciativas ciudadanas de “experimentación, innovación y resiliencia social”. En la instancia, participaron como colaboradores más de 30 expositores nacionales e internacionales, entre los que se encuentra nuestro director, Luis Enrique Santana. El Workshop virtual contó con diferentes paneles a lo largo de las 4 horas de duración del evento. El profesor de la Escuela de Comunicaciones y Periodismo UAI y Director del programa Formando Ciudadanía Digital, Luis Enrique Santana, fue parte del Panel Democracia, donde explicó lo que es la ciudadanía digital. Asimismo, en el evento, se expusieron 10 distintas ideas y/o innovaciones que fueron seleccionadas a través de un concurso organizado por Frena La Curva el cual buscaba visibilizar iniciativas ciudadanas en respuesta al Coronavirus. Este grupo seleccionado también tendrá un momento para explicar sus proyectos que abarcan una gran diversidad de temáticas sociales, como la brecha digital, el desempleo, Smart City y también sobre la desigualdad territorial. «Frena La Curva significa un espacio como abriendo datos para la colaboración abierta que llevamos haciendo hace más de tres años» mencionó en el Workshop, Gonzalo Reyes de Abriendo Datos. Él, invita a que las personas que cuenten con una iniciativa ciudadana, puedan concretizar su idea a través de estas instancias. Las que «son un aporte real para los ciudadanos de Chile», según comentó también Angélica Alarcón de Fundación Movistar. El chat del evento también contó con la participación de los asistentes que, interesados en los temas, escribían comentarios positivos respecto al Workshop: «Excelente poder reunir estas ideas y maximizar el impacto ciudadano», donde se hizo alusión también a que «la indiferencia es el pero virus, pero aquí aprendemos a transformar». Revisa el Panel Democracia en el siguiente enlace: Video panel Publicado por: Ciudadanía digital - Universidad Adolfo Ibañez Fecha: Octubre 2020 Nota: https://ciudadaniadigital.uai.cl/2020/10/03/director-de-nuestro-programa-expone-sobre-ciudadania-digital-en-laboratorio-anfibia/

  • Ley de Inteligencia y Protección de Datos, ¿Renacimiento de la CNI?

    Desde octubre del año pasado, nuestro país vivió lo que sería la mayor crisis social vista en más de 45 años. Durante 6 meses, Chile fue el escenario de álgidas manifestaciones que paralizaron la vida pública y política de las personas. Extensas jornadas de protestas en el territorio nacional, acapararon la agenda política del Gobierno de Sebastián Piñera, lo que culminó en la construcción de un relato social único que exigía una transformación en el modelo social, económico y político, por la vía de un cambio constitucional, que pusiera el énfasis en la dignidad y bienestar de toda la sociedad. Es a raíz de este proceso histórico, y que, bajo el fundamento del resguardo de la seguridad y el orden público, el Gobierno presentó el proyecto de “Ley de Inteligencia”, el cual se encuentra en su segundo trámite legislativo, destacando la presentación de 11 “urgencias” por parte del Gobierno, lo que demuestra la insistencia de este en su implementación. El proyecto de Ley presentado por el ejecutivo en primera instancia busca la creación del Sistema Nacional de Inteligencia (SNI), organismo asesor del presidente de la república integrado por la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), la dirección de inteligencia de las FF.AA, el Estado mayor conjunto, Carabineros e investigaciones, Gendarmería, Aduanas, quienes para su funcionamiento recibirán un aporte de la unidad de análisis financiero y del servicio de impuestos internos. En este sentido, la labor principal de las instituciones antes mencionadas es; buscar, obtener, evaluar, tratar y almacenar información privada de la población para temas investigativos, ya que le dará poder a la ANI -bajo un control judicial- para obtener datos personales, donde se considera el uso de agentes encubiertos en organizaciones políticas y movimientos sociales. Básicamente busca comparar a las organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y otros como entes similares con el narcotráfico o el crimen organizado, clasificándolos de “enemigos internos”, en donde el presidente tiene el mayor poder sobre este organismo y las Fuerzas Armadas. En Chile existe una ley de Protección de Datos Personales desde 1999, sin embargo, el proyecto de ley podría ejecutarse perfectamente, pues la ley sostiene que los organismos públicos no requieren autorización de la persona para la utilización de sus datos. El proyecto del SNI es un tema serio, ya que, no considera solo los datos personales de la población, sino también los datos sensibles que involucran información de la vida privada como la ideología, el origen étnico, creencias, etc. sin necesitar la autorización del titular, lo cual pone nuevamente en una situación de vulnerabilidad a grupos que ya se consideran vulnerados, pudiendo alimentar el sesgo discriminatorio por parte de policías y las FFAA, que ya se han envuelto en casos de vulneración de derechos. Además, se impulsan proyectos que dan mayor control al Estado de los datos personales, pero no se avanza en mayores facultades de la población para ejercer su accountability, ni se reconocen los datos personales como un derecho fundamental. Es por lo mencionado con anterioridad que, creemos que no se puede impulsar un proyecto como el “SIN” el cual dote de mayores facultades a las policías, mientras en el país se encuentre aún pendiente llevar a cabo el proceso constituyente, donde se busca consagrar los derechos que la ciudadanía cree necesarios y fundamentales para el desarrollo de una vida más digna. A su vez, se establece como irrisorio que un gobierno -como el actual- que se encuentra criticado por atentar contra los derechos humanos de la ciudadanía en el estallido social y que por lo demás, actualmente se encuentra en tela de juicio por generar medidas que van en desmedro de la ciudadanía -reflejándose el rechazo de este, en la baja aprobación al gobierno y su Presidente-, están nuevamente buscando generar mecanismos que en definitiva atentan con el derecho a la privacidad. Estas leyes, que no hacen más que recordar el oscuro pasado de la “inteligencia” que tuvo en su poder la Dictadura de Pinochet, donde se limitaban los derechos de las personas, atentando contra la libertad de expresión. No es el deseo de la ciudadanía ser vigilada, más aún sin permiso propio. El control político que se quiere realizar con esta ley, llegando incluso a poder infiltrarse en conflictos sociales, ¿Es lo que necesita Chile hoy en día?, después de todo lo que hemos visto posterior al 18 de octubre, montajes de las FF.AA y policiales en contra de ciudadanos que han exigido su derecho a una vida digna, hace pensar en lo lejos que podrían llegar con todos los datos de las personas. Es insensato entregarles más poder del que poseen, si con el que tienen, no obran de buena manera, con más, podría desatarse el abuso. Esperamos que el Presidente deje sus demonios internos de lado y que termine con su guerra imaginaria, y comience a gobernar para todos y todas con propuestas que favorezcan a la ciudadanía. David Barrientos Ignacio Figueroa Romina Madrid Barbara Neupert Matías Salinas Estudiantes de Administración Pública Universidad Alberto Hurtado

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